Muñecos con mensajes positivos apoyan el sistema educativo y a las familias

Muñecos con mensajes positivos apoyan el sistema educativo y a las familias

“Me acepto y me amo”, “merezco ser una persona amada” o “supero los obstáculos con éxito” son algunos de los mensajes que traen los muñecos de trapo que ideó hace un año Karen Wynands, quién estudió Asistencia Social en la Universidad de Valencia, en España.

La propuesta “Muñeco Motor, motor de cambio en las salas de clases”, se está aplicando desde septiembre del 2017 en tres establecimientos municipales y tres colegios particulares en Santiago. “Es una apuesta didáctica para que los pequeños mejoren su actitud y su autoestima. Con estos muñecos y sus mensajes positivos apoyamos el sistema educativo y a las familias”, explica la fundadora del proyecto en cuya página web amate.cl también se pueden adquirir.

Los muñecos que miden 43 centímetros, están confeccionados con materiales reciclables (tapices y maderas) y cuentan con doce personajes (muñecos extraterrestres, artistas, lectores y deportistas, entre otros). “Confeccionamos muñecos para niñas y niños ayudándolos a respetar su géneros; sus telas son diferentes para mostrar aceptación a las diferencias”, dice sobre estos juguetes.

Esta iniciativa, comenta, enseña a los niños el valor de la compasión, tolerancia y empatía. “Llegamos a adultos con programaciones negativas y creencias limitantes. En muchos hogares esto no se enseña a los niños y en el sistema educativo no deja mucho espacio para la educación emocional, por eso el valor de llegar a los niños con estos mensajes”.

PODER DEL LENGUAJE

Con un velcro en las manos y piernas, los muñecos sujetan una caja que trae tarjetas termolaminadas con mensajes positivos. Gracias a un curso de Coaching Ontológico en la escuela Piensa Positivo (en 2016), Karen entendió el valor de las palabras y creó estos mensajes. “El material que los acompaña se basa en técnicas que están apoyadas en la programación neurolingüística y la psicología positiva. A través de nuestros pensamientos y el poder de nuestras palabras habladas podemos modelar nuestras conductas positivamente”, explica.

La modalidad de enseñanza, dice, funciona por repetición y está dirigida a niños entre 6 y 14 años. “Con estos muñecos y sus mensajes positivos apoyamos al sistema educativo en el mejoramiento escolar, pudiendo ser una herramienta que contribuya a erradicar el bullying. Por medio de estás afirmaciones positivas, los niños han ido dedicando de 15 a 30 minutos a reafirmar su confianza”.

  • ¿Cómo ha sido insertar estos muñecos en instituciones sociales?

Excelente, hemos regalado muñecos a niños en riesgo social y de escasos recursos a través de la organización “Abrázame”. Hemos recibido el respaldo de colegios y el sistema psicoeducativo donde se han utilizado los muñecos. Ellos han ido monitoreando los cambios en los pequeños como forma de medir el impacto en la comunidad escolar.

  • ¿Cuáles han sido los resultados? 

Hemos trabajado de la mano de sicólogos y profesores de estos establecimientos quienes han observado que cerca del 70% de los niños de una clase responde positivamente al muñeco. Han disminuido las agresiones verbales y físicas, trabajan mejor en equipo y reconocen el valor de sus compañeros y el suyo. También algunos niños ven la dinámica de repetir afirmaciones positivas como algo débil y curiosamente estos niños son quienes más molestan a sus compañeros.

  • ¿Qué futuro le ves a este proyecto en Chile?

Queremos beneficiar a la mayor cantidad de niños y llegar a escuelas rurales. Es importante que esto se refuerce desde el hogar; no sacamos nada con trabajar en los establecimientos educacionales, si no se parte por la casa.

Fuente: La Segunda – Ver enlace